Cada vez que un bisturí, una pinza, un endoscopio o una cánula se reutiliza, debe pasar por un ciclo controlado de limpieza, desinfección, empaque, esterilización y almacenamiento. Si ese ciclo no está estandarizado, aumenta el riesgo de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud (IAAS).
La Resolución 914 de 2025 adopta el Manual de Requisitos para las Buenas Prácticas de Reprocesamiento de Dispositivos Médicos y Elementos Reutilizables (DMER) , actualizando lineamientos que llevaban más de 20 años vigentes y alineando a Colombia con estándares de la OMS, la OPS y la federación mundial de esterilización hospitalaria.
La norma no es solo para hospitales grandes. Si tu institución usa instrumental que se limpia y se vuelve a usar, te aplica directamente.
La resolución contempla la figura del Operador Externo de Esterilización (OEE): una empresa especializada que recibe el instrumental limpio, seco y clasificado, y se encarga del empaque, la esterilización y la trazabilidad .
Las etapas previas, dentro de tu propio espacio adaptado:
Las etapas críticas, bajo su infraestructura habilitada:
Conoce más sobre los Operadores Externos de Esterilización habilitados y cómo encajan en el flujo de tu institución.
El manual describe el reprocesamiento como un flujo unidireccional: el instrumental contaminado entra por un extremo y solo puede avanzar, nunca retroceder, hasta salir estéril y trazable.
El instrumental contaminado llega separado por tipo y nivel de riesgo, sin mezclarse con material limpio.
→Lavado manual o ultrasónico para retirar materia orgánica antes de cualquier esterilización.
→Se verifica funcionalidad e integridad del dispositivo; nada húmedo pasa a empaque.
→Se usa un Sistema de Barrera Estéril validado, con registro sanitario INVIMA.
→Autoclaves y equipos validados, con indicadores físicos, químicos y biológicos.
→Registro de lote, fecha y responsable, listo para distribuir al servicio que lo solicitó.
Estos son los requisitos que generan mayor impacto operativo para las instituciones.
Zonas separadas para lavado, preparación, esterilización y almacenamiento, con un flujo de personal y materiales que evita que lo contaminado cruce de nuevo con lo limpio.
Cada equipo —autoclaves, lavadoras ultrasónicas, secadores— debe contar con validación periódica y mantenimiento documentado y disponible para inspección.
Las envolturas de un solo uso son dispositivos médicos: requieren registro sanitario INVIMA vigente, tanto para fabricantes como para proveedores.
Se exigen perfiles, competencias y elementos de protección personal específicos para cada etapa del reprocesamiento, con formación continua documentada.
Debe quedar evidencia de procedimientos, equipos e insumos usados en cada ciclo, de modo que cualquier dispositivo se pueda rastrear hasta su origen y destino.
Las visitas de inspección, vigilancia y control verificarán el cumplimiento del manual, con base en el enfoque de riesgo de la Resolución 1229 de 2013.